A Propósito de Bolonia

Hace unos días escuché de boca del expresidente de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ybarra que si fracasó el Comunismo con la caída de la Unión Soviética, el Capitalismo demuestra no tener futuro, sólo queda una solución: la Socialdemocracia... Sin entrar a valorar lo que ha representado Ybarra para el PSOE en España, se me vienen a la cabeza dos reflexiones:

En primer lugar, y de manera general, basándonos en el supuesto de que el Capitalismo ha fracasado o está en vías de hacerlo, me pregunto: ¿la Democracia socialista es capaz de sustentarse sin el Capitalismo? Obviamente, no. Por lo que no cabría mayor discusión, muerto el capital, la Socialdemocracia sería la tierra que cubriría el féretro. Actualmente los partidos federados en la Internacional Socialista han eliminado de sus bases ideológicas la socialización en su más amplio término. En todo caso, la deriva neoliberal de los partidos socialistas europeos no es algo nuevo, sino que ya después de la II Guerra Mundial y, en el caso concreto de España, en los años 70, se abandona cualquier búsqueda revolucionaria, o no, de los preceptos clásicos de Socialización por parte del Estado. Es más, la financiación de estas estructuras y el funcionamiento del Estado está claramente influenciado por la marcha de la banca y el gran empresariado. Dicho esto, creo que el planteamiento de ideal Socialista que nos plantea Rodríguez Ybarra no es más que una patraña y un brindis al sol que ya nadie se cree. Y no podemos creer a los ideólogos socialistas y a sus élites porque, entre otros aspectos de todos conocidos, ya no son parte del pueblo trabajador sino que éstas élites dirigentes no difieren en nada de las élites de los partidos neoliberales e, incluso, conservadores.

Por otra parte, y al hilo de lo dicho anteriormente, y ahora hablando desde un punto de vista particular podríamos analizar la actuación concreta del PSOE ante la futura adaptación del sistema universitario español al europeo a través del famoso Plan Bolonia. Para los poco doctos en el tema, el Plan Bolonia no es ninguna ley ni decreto, sino un proceso por el cual todos los países europeos adaptarán sus enseñanzas superiores bajo unos mismos criterios generales que venían recogidos en la Declaración de Bolonia de 1999. Aquí empieza una de las grandes mentiras y traiciones del Socialismo español al resto de la sociedad; y es que hay que tener Memoria Histórica y no sólo para lo que nos interesa. A raíz de esta reunión europea de ministros de educación y con el objetivo ya planteado, el Gobierno del PP inicia una reforma profunda de la Universidad en España que culminaría con la aprobación de la famosa Ley Orgánica de Universidades (L.O.U.) y por la cual nos movilizamos millones de estudiantes en todo el país llegándonos a manifestar en Madrid en el acto central cerca de un millón de estudiantes. Una gran mayoría de universitarios nos pusimos a trabajar codo con codo en busca de la no aprobación de esta Ley. ¿Qué hizo el PSOE? pues se sumó a las movilizaciones, quiso ser cabeza de las reivindicaciones, puso a los rectores de las universidades españolas afines a sus intereses de partido a trabajar, se financiaron cientos de autobuses, pancartas, carteles, etc a través de los consejos de estudiantes y sociales de las universidades. Los medios afines al partido daban cobertura amplia a cualquier acto que se realizaba contra la LOU hasta en los sitios más remotos y ¿saben ustedes cuál era la argumentación por la cual el PSOE sacó a la calle todo su armamento político? ¡Tachán! Pues el mismo por el cual hoy los estudiantes de toda España vuelven a salir a la calle. Refresquemos la memoria:

La aprobación de la LOU era una consecuencia directa de la Declaración de Bolonia. El argumento del PP para su defensa era precisamente la adaptación de nuestra Universidad a la del resto de Europa, por lo que este país no se podía quedar fuera de tan magna empresa. Por aquél entonces, el PSOE estaba en la oposición en el gobierno de España y además, sin opción de nada, pues el Partido Popular tenía mayoría absoluta. ¿Recuerdan lo de Zapatero, pancartero? Pues el rechazo a la LOU fue una de las que cogió el actual presidente de estado español ya que según sus propios argumentos: vulnerar la autonomía universitaria, perjudicar a la enseñanza pública y atentar contra la igualdad de oportunidades en el acceso (se puede ver en cualquier periódico de la precampaña electoral del 2004) eran suficientes para derogar, posteriormente optarían por la reforma, la LOU. Es decir, en 2004 Zp todavía seguía con una falsa hacha de guerra levantada a favor de los estudiantes y en pro del sistema universitario vigente.

¿Qué ha cambiado desde entonces para que, en la actualidad, el PSOE apoye totalmente el proceso de Bolonia y la continuidad de la LOU? Está claro, ahora están en el poder. Ahora ya no peligra la Universidad pública, ya no hay riesgo de que las empresas entren en la financiación y se abra la brecha de la competencia económica dentro de la enseñanza superior, las becas no están en peligro, los investigadores han mejorado sus condiciones laborales, ya los rectores han entendido perfectamente la LOU y no se manifiestan sino que la defienden a capa y espada, ya no hay que dar cobertura a los jóvenes “radikales” que se manifiestan sin información ni formación al respecto: lo que hoy ocurre es fruto de la desinformación y de los agitadores de siempre.

Si tuviese frente a mí a cualquier dirigente del PSOE sólo podría decirle mentiroso (algunos añadirían vendido, yo le diría revendido, porque lo que ya se ha puesto en venta una vez pasa a la reventa). Nos quisieron manipular, utilizar, engañar y hacernos entrar en su falso juego democrático (vótame y retiraré la LOU), pero no lo
han conseguido. Los que ya por aquél entonces dudábamos de su actuación, los que no los queríamos al lado en nuestras reivindicaciones, aquéllos que ya hemos terminado la Universidad y a los que nos jodieron como estudiantes y ahora nos joden como currantes, seguimos denunciando públicamente a estos señores cuyo único y principal objetivo es la prevalencia en la poltrona política. Ahora la consigna es diferente, los estudiantes ya no valen para sacar votos y hay que movilizar la maquinaria propagandística para dejarlos en ridículo, ahora ya son tontos, como el Luisma... ya no saben lo que es la LOU ni saben interpretar un decreto, los cientos (me decantaría por decir miles) de asambleas informativas realizadas en otros tantos centros de educación o fuera de ellos, no tienen ningún valor, porque según su postura, ahora apoyada con total servilismo por las Juventudes Socialistas, lo que se habla en estas asambleas es falso: según los socialistas lo que se dice del Plan Bolonia es una gran mentira que entre todos los que hemos participado en estas asambleas nos hemos encargado de generar. Una gran bola que miles y miles de estudiantes se han creído como borregos sin pararse a pensar, esto es lo que quieren dar a entender. ¿No serán ellos los que han perdido la perspectiva? ¿No será que al subirse al trono todo se ve diferente y ya no interesa estar al lado del estudiante? Hoy es la LOU y el Plan Bolonia, antaño fueron las traiciones a la clase trabajadora a través de los Pactos de la Moncloa y las sucesivas reformas laborales. ¿Qué nos regalarán próximamente los socialistas? ¿A alguien le suena de algo 65 horas semanales?

Desde el punto de vista anárquico, en el más puro sentido ideológico de la palabra, no queda otra que seguir en la lucha contra el capital que, recordemos, aun no ha caído. Apoyar a los estudiantes en huelga, pero no sólo a estos, sino a todos los que defienden con dignidad sus empleos: despidos masivos, expedientes de regulación de
empleo, flexibilidad laboral. Esto es lo que les espera a esos valientes universitarios que están luchando por ellos mismos y por los que vengan después, porque del éxito de sus reivindicaciones dependerá el futuro de los que hoy pueblan las aulas de infantil y primaria. Desde la Autogestión y la Solidaridad, desde las asambleas de estudiantes tal vez, no se cambie este proceso; porque, por ahora, son ellos los que creen tener la sartén cogida por el mango, pero que no duden las élites del PSOE que los que ayer fuimos estudiantes, hoy somos trabajadores y cada día más nos estamos dando cuenta que vuestra alternativa socialdemócrata no hace nada más que hundir nuestros sueños e ilusiones, intentar apaciguar nuestras ansias de cambiar las injusticias que llenan a diario las portadas de periódicos con despidos, accidentes laborales, hambre, pobreza, desigualdad... a Ybarra y a sus “compañeros” de pupitre ideológico les digo parafraseando sus propias palabras: “Estamos trabajando en ello” eso sí, nosotros de verdad y sin cobrar un sueldo por hacerlo.

Abajo el Plan Bolonia. Por la Anarquía.

David Ordóñez Pérez
Secretario de Acción Sindical del Sindicato de Oficios Varios de la CNT de Jaén