El sindicalismo revolucionario en acción: la actividad de la CIT

La Confederación Internacional del Trabajo (CIT), conocida en inglés como International Confederation of Labour (ICL), es la confederación internacional de sindicatos de orientación anarcosindicalista y sindicalista revolucionaria a la que está adherida la CNT. La CIT fue fundada en Parma (Italia) en mayo de 2018. La CIT nace de una refundación de la histórica Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT), tras la expulsión de varios de sus sindicatos miembros en 2016.

De esta manera, la CIT implica la voluntad de varias organizaciones sindicales de establecer una colaboración más estrecha y dotar de una dimensión internacional a sus luchas locales. Estas organizaciones necesitaban una Internacional más abierta, alejada del sectarismo, y más arraigada con las luchas reales de la clase trabajadora, llegando así a nuevos sindicatos de otros lugares.

En estos momentos componen la CIT: la CNT (España), USI (Italia), FORA (Argentina), FAU (Alemania), ESE (Grecia), IP (Polonia), IWW-WISERA (Islas Británicas, Europa y Australasia), IWW-NARA (Norteamérica) y CNT-F (Francia), aceptada en 2025, que ha sido la última incorporación. Entre todos superan las cuatro decenas de miles de afiliados, que es la mayor cifra que ha tenido nuestra Internacional desde la Transición española, cuando nuestra CNT aportaba ella sola un inmenso caudal de afiliados.

Los sindicatos que componen la Internacional tienen un compromiso con los principios de la solidaridad, la lucha de clases, el internacionalismo, el federalismo, la independencia de clase, la acción directa, el antifascismo, la protección del medio ambiente y el antimilitarismo. Sobre esto último, no es en vano que la CIT haya acordado celebrar los días 30 y 31 de Octubre como días de acción contra las guerras y el militarismo, pretendiendo, allá donde se pueda convocar huelgas y, donde no, concentraciones y movilizaciones de todo tipo.

Respecto a la solidaridad internacionalista, la CIT contribuyó económicamente el año pasado a la campaña de apoyo a Las 6 de la Suiza, campaña en la que algunas secciones realizaron también concentraciones de apoyo ante consulados y embajadas. También se financió la huelga en Jeremias, empresa de Polonia, lo que ayudó a potenciar nuestro sindicato hermano en aquellas tierras, de tal manera que ya supera con creces los 8.000 afiliados. Otro frente más, ha sido el cuantioso apoyo económico a la Federación General de Trabajadores de Myanmar (cuyas siglas en inglés son FGWM). Esta ayuda se ha compaginado con varias visitas al sudeste asiático por delegaciones de la CIT.

El Grupo de Trabajo de Asia

En este sentido debemos destacar el enorme trabajo de las compañeras de este grupo de trabajo (GT). Desde hace años, prácticamente desde que se creó la CIT, el GT está en contacto con sindicatos, colectivos y ONGs de todo el sur y sudeste asiático, desde Pakistán hasta Filipinas y de Corea del Sur a Indonesia. Han realizado varios viajes en los que han conocido de primera mano las luchas sociales y sindicales de numerosos grupos obreros. Por su parte, siguiendo la tradición anarcosindicalista, el GT ha llevado nuestras ideas y conceptos a esas tierras, cual Fanelli.

Incidiendo en ese trabajo se han traducido los estautos de la CIT al birmano y al indonesio. En este mismo año se ha realizado otro viaje por la zona en el que se contactó con bastantes grupos. En Indonesia destacan Perhimpunan Merdeka (PM), organización anarco-comunista, Federasi Serikat Pekerja Rakyat Indonesia, principalmente comerciantes ambulantes del sector informal, Satria Putra titulado Suku Pelangi – LGBT dalam Budaya Masyarakat Nusantara (que se traduce como La tribu del arcoíris – El colectivo LGBT en la cultura del archipiélago indonesio), SINDIKASI, un sindicato revolucionario indonesio, y el Sindicato Progresista para el Bienestar de los Trabajadores, entre otros.

En Tailiandia nuestra delegación se reunió con 17 grupos, organizaciones, iniciativas y personas, todos ellos activistas políticos de Tailandia o Myanmar, para explorar la posibilidad de ampliar nuestra red. Allí se les invitó a participar en el Global May Day, cosa que hicieron algunos. Los contactos más interesantes fueron con el Sindicato de Trabajadores Tailandeses, la Asociación de Trabajadores Yaung Chi Oo (que significa esperanza o luz), que organiza trabajadores birmanos que viven o se refugian en Tailandia, la Organización de Trabajadores de Arakan, otra entidad que organiza trabajadores, aunque no está reconocida como sindicato en Tailandia, con Sisters2Sisters, que organiza mujeres y a la comunidad queer, un sindicato de “baristas”, es decir de la restauración, así como con representantes de varias campañas (refugiados, etnias, trabajadores informales, etc.).

Y, por supuesto, la delegación se reunió con el ya mencionado FGWM. Estas reuniones han sido vitales para que este sindicato birmano se decida a pedir su ingreso en la CIT junto con la organización brasileña FOB, proceso que debería culminar en su participación en el Congreso de Italia de este próximo mes de septiembre.

Esta efervescencia de grupos de todo tipo se puede seguir en la campaña de Global May Day o Primero de Mayo Global (https://globalmayday.net/), en la que participaron muchos de estos grupos y sindicatos, algunos realmente grandes como unos de Pakistán y Bangladesh. De hecho casi la mitad de las 24 organizaciones que firmaron el Global May Day eran asiáticas.

Todo esto indica un creciente interés hacia el sindicalismo revolucionario y el anarcosindicalismo en aquella región del planeta, cosa que nos debería hacer reflexionar sobre el histórico eurocentrismo de nuestro movimiento. También reflexionar sobre cómo le explicamos nuestras tradiciones políticas y organizativas a otras gentes que tienen otras completamente diferentes de las nuestras. Si bien, nos podemos entender y colaborar, debemos ser conscientes de la dificultad.

El Congreso de Massenzatico (Italia)

De esta manera, la CIT celebrará su tercer congreso en Massenzatico, municipio obrero colindante con la ciudad de Reggio-Emilia, región de Emilia-Romagna. El objetivo del comicio es renovar y mejorar la organización interna de la Internacional, puesto que una rotación de delegados excesivamente rápida en las secciones ha hecho que se perdiera la agilidad orgánica y la capacidad de expansión de la CIT que tuviera en sus inicios.

El crecimiento afiliativo de varias secciones y la incorporación de otras nuevas hace necesario también poner atención en cómo se toman las decisiones en la Internacional, viendo que es necesario conseguir agilidad para decidir, pero compaginándolo con la adhesión a los principios o a los objetivos finalistas de la propia Internacional.

Como vemos, la CIT entra en una etapa de maduración y tiene el reto de consolidar su proyecto y llegar al sindicalismo de base que se autopercibe como de contrapoder, que defiende la autonomía respecto a partidos políticos, instituciones gubernamentales o sectas religiosas y que aún desconoce el anarcosindicalismo o el sindicalismo revolucionario. Sabemos que este tipo de sindicatos abundan en todos los continentes, a pesar de vivir esta hegemonía del tardocapitalismo criminal que padecemos en el presente.

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