La Confederación Internacional del Trabajo (CIT) ha celebrado su III Congreso el pasado fin de semana en Italia, un encuentro en el que las organizaciones que forman parte de la Internacional han abordado la situación de sus secciones y han renovado parte de sus responsabilidades internas.
Uno de los principales cambios acordados durante el Congreso ha sido la renovación de la Secretaría General de la CIT. El compañero Jakub ha asumido la Secretaría General, tomando el relevo de la anterior secretaria, que ha culminado su mandato. El cambio supone una nueva etapa en la coordinación de la organización internacional y de las distintas secciones que la integran.
El Congreso también ha servido para dar la bienvenida a dos nuevas secciones de la Internacional: la FGWM de Myanmar y la FOB de Brasil. Ambas organizaciones han participado en el Congreso y han quedado incorporadas a los trabajos de la CIT. La incorporación de nuevas secciones refuerza la presencia internacional de la organización y permite ampliar los vínculos entre organizaciones anarcosindicalistas y sindicalistas revolucionarias de distintos territorios.
La participación de la sección de Myanmar tuvo además una especial relevancia por las dificultades a las que se enfrenta la organización en su territorio. Durante el encuentro se explicó la situación de sus militantes y las circunstancias en las que desarrollan su actividad sindical, incluyendo la presión y vigilancia policial que sufren. La participación en el Congreso permitió poner en común esta realidad con el resto de organizaciones de la Internacional.
Durante el Congreso también se ratificó la participación de otras secciones, entre ellas la sección francesa, CNTF, y la sección británica, IWW Wisera, además de otras organizaciones vinculadas a la Internacional. Estos encuentros permitieron compartir información sobre las diferentes realidades sindicales y sociales y avanzar en la coordinación internacional.
La dimensión internacional constituye uno de los elementos centrales de la CIT. El intercambio de experiencias entre organizaciones de diferentes países permite conocer de primera mano las dificultades que afrontan las trabajadoras y trabajadores en cada territorio y establecer mecanismos de solidaridad y apoyo mutuo.
El Congreso ha servido, por tanto, no solo para abordar cuestiones organizativas internas, sino también para fortalecer los vínculos entre las diferentes secciones de la CIT y continuar construyendo una organización internacional basada en la solidaridad, la acción sindical y la coordinación entre organizaciones.
Desde las diferentes secciones se continuará trabajando para consolidar estos vínculos y afrontar conjuntamente los retos que plantea la situación internacional de la clase trabajadora.




