Siete Claves de la acción sindical de la CNT y de la propuesta de modelo sindical propio
Hay dos formas en las que los trabajadores y trabajadoras nos organizamos para ser agente activo en la práctica de nuestros derechos colectivos en las empresas. La representación unitaria es la que se constituye después de celebrarse unas elecciones sindicales y en el que se elige a los delegados de personal o a los miembros del comité de empresa, dependiendo del número de trabajadores/as que haya en la empresa.
La representación sindical es la que constituyen los propios trabajadores/as afiliados/as a un sindicato mediante Secciones Sindicales, sin depender del número de empleados de la empresa y sin necesidad de un proceso electoral tutelado por la empresa. El modelo sindical de la CNT actúa desde esta vía y critica de forma activa al sindicalismo que, en cambio, actúa desde las elecciones sindicales.
¿En qué basamos nuestro rechazo a las elecciones sindicales? Además de que no son necesarias en ningún caso ni legalmente obligatorias para poder hacer sindicalismo en las empresas, encontramos siete motivos muy importantes.
1-. Depender de un ritmo electoral de cuatro años (o de cualquier otra duración similar en el caso de elecciones parciales o hipotéticas revocaciones) es sindicalmente un contrasentido. La CNT pone el peso de la acción sindical en la Sección Sindical y no en la unitaria. Por eso podemos ser más flexibles y más rápidos en multitud de situaciones. A su vez no debemos circunscribirnos a ninguna estructura electoral que la empresa haya diseñado para limitar la eficacia de la unitaria (centro de trabajo artificialmente por debajo de 50 personas, p. ej.).
Los problemas laborales necesitan soluciones ya, y no pueden esperar a tacticismos electorales, muy habituales en las empresas.
2-. El proceso de dotarse de una representación de los trabajadores y trabajadoras, cuando queda con amplios márgenes de control de la empresa (así está en la regulación del Estatuto de los trabajadores arts.75.1 y 76.2) hace que se desnaturalice la libertad con la que se crea. La empresa puede condicionar lo que quiera, puede meter a sus propios candidatos, puede acudir a otros sindicatos… por eso la representación nacerá dividida (lo que beneficia sin duda a la empresa)
La representación sindical, al quedar en la única y exclusiva tutela del Sindicato, resulta inexpugnable a estas maniobras.
3-. La independencia económica real no sólo es un valor político en las altas instancias (no se forman cúpulas “comprables”), también existen repercusiones en la acción sindical más cotidiana. En un contexto todavía más cotidiano, las horas sindicales pueden considerarse una subvención indirecta que condiciona mucho más la actuación del representante de los trabajadores y trabajadoras (la falta de cultura militante, política y sindical hace que las horas libres pagadas por la empresa sean un atractor de gente que busca comodidades y rehuir los problemas y eso las empresas lo saben perfectamente.)
4-. La posibilidad de elegir y revocar a representantes ágilmente es un acierto de la democracia directa más pura. Con la representación unitaria es mucho más complicado y en el proceso resulta muy fácil intervenir y poner obstáculos. Escoger y revocar a los representantes es una herramienta básica para un funcionamiento sindical democrático y honesto.
5-. La representación unitaria debe someterse a unos parámetros mediante los cuales se eligen unos pocos representantes, que actúan sobre la base de unos supuestos privilegios. La nuestra, en cambio, al basarse en depositar el peso de la acción sindical en la Sección Sindical, incentiva la participación, se distribuyen las tareas, etc. Y, por tanto, se actúa con un criterio de protección colectiva (y no de privilegio individual) siendo todos estos los ingredientes necesarios de la movilización.
Así fomentamos y practicamos nuestro principio de Acción Directa.
6-. El control total por parte del sindicato de su órgano en la empresa es útil si el Sindicato dispone de una clara intencionalidad política. El anarcosindicalismo se caracteriza por ser este tipo de sindicalismo. Buscamos la transformación radical de la sociedad. Tiene sentido que controlemos a nuestras representaciones en las empresas, entre otras cosas, poder llevar dentro de las empresas lo que el Sindicato acuerda. El sindicalismo sólo puede ser fuerte si actúa de forma coordinada y estructurada. Los Comités de Empresa son órganos que no tienen por qué cumplir con los acuerdos de los respectivos sindicatos de los miembros del Comité.
7-. La representación de elecciones sindicales no tiene ninguna obligación legal de seguir las directrices ni de la plantilla, ni de su sindicato (cuando existe uno o más). No existe ninguna herramienta práctica para obligar a los representantes a actuar de determinada manera. Con las Secciones Sindicales de la CNT no sucede esto al tomar las decisiones en Asamblea y por mayoría simple. Nuestras secciones son, por tanto, un auténtico organismo de democracia directa para los trabajadores y trabajadoras y funciona según estipulan nuestros Estatutos, que están pensados para dar vía práctica a un sindicalismo transparente y honesto a la vez que eficaz.
Si lo que hemos dicho te interesa, ¡ya sabes, cuenta con la CNT!

