Políticos,
banqueros,
curas de atril,
cátedra o púlpito,
todos queréis
echarme de una vez
el lazo.
La soga,
sin embargo,
para el cuello
de los que se dejaron.
Yo, nosotros
aún tenemos voz.

Políticos,
banqueros,
curas de atril,
cátedra o púlpito,
todos queréis
echarme de una vez
el lazo.
La soga,
sin embargo,
para el cuello
de los que se dejaron.
Yo, nosotros
aún tenemos voz.