1 de agosto. Manifestación por la solución al conflicto del Bar La Kriba

CNT Logroño convoca manifestación con la intención de buscar una solución al conflicto laboral con el bar La Kriba, que se está alargando más de lo lógico. La anarcosindical continúa invitando a la empresa a tratar de dialogar y alcanzar un acuerdo satisfactorio pero, como de momento hay un bloqueo al entendimiento por esa parte, mantiene la movilización sindical.

El conflicto comenzó cuando la empresa, instalada en el barrio obrero de Ballesteros con el bar El Arao, amplió el pasado enero su aventura empresarial abriendo un segundo establecimiento en la misma zona, orientado a la bocatería y tapeo vegano: La Kriba. Para esto contrató a dos trabajadores; un cocinero y un ayudante de cocina. El empresario estableció para el cocinero una jornada de trabajo a turnos en función del horario comercial del bar, más una hora previa, para la preparación de la comida, y otra posterior, para recoger. Sobre el papel, el contrato era de 30 horas semanales (75% de la jornada de 40 horas), pero como los turnos ya de por sí superaban las 30 horas, el resto de horas se informó que serían pagadas en mano.

Como este nuevo bar estaba comenzando su andadura, el dueño modificó el horario de La Kriba varias veces, como se puede consultar a través de su página de Facebook, de tal forma que llegó a tener cuatro horarios diferentes entre los meses de enero y junio de 2019. Estos horarios laborales fueron:

  • Del 24 de enero al 13 de febrero – 31 h/semana = 1 hora extra a la semana.
  • Del 14 de febrero al 04 de abril – 41 h/semana = 11 horas extra a la semana.
  • Del 05 de abril al 24 de abril – 31 h/semana = 1 hora extra a la semana.
  • Del 25 de abril al 29 mayo – 36h/semana = 6 horas extra a la semana.

Los problemas aparecieron cuando el empleado reclamó el pago de esas horas que superaban su jornada de trabajo, ya que nunca eran pagadas. A lo que hay que sumar el hastío con el pago irregular de las nóminas, que se hacían en cada uno de los meses de manera fraccionada y con enormes retrasos. Todo esto, como es normal fue generando en el trabajador continuos problemas y contratiempos en desarrollo de su vida personal.

Finalmente, el 29 de mayo, el empresario ofreció como remedio que, a partir de ese día, el cocinero se autoorganizase para no trabajar más de 30 horas, ya que no le iba a pagar ni una sola que superase esa cantidad. De ahí en adelante el cocinero tuvo que ajustar sus tareas a los horarios comerciales del bar, forzándole a atender las necesidades del bar de manera apuradísima.

Y así continuó hasta que el viernes 24 de junio, en el momento de acabar el turno de mañana y ponerse a recoger la cocina, el empresario le solicitó desde El Arao la preparación de varios bocadillos, a lo que el cocinero le respondió que era imposible ya que había terminado su jornada para poder cuadrar las 30 horas semanales. Entonces su jefe, de malos modos, le exigió que trabajase más y que desatendiese el horario. Al cocinero no le quedó más que acatar la orden y en el momento que vencía su hora de salida, dejó la cocina y salió de su puesto tal y como como se había pactado, quedándose sin tiempo para poder recogerla. La tensión y el cansancio ante el continuo incumplimiento de las obligaciones del empresario, empujó al trabajador a anunciar que, en el plazo estipulado de quince días, cesaba su relación laboral con la empresa BASURTO SANTIAGO, JESÚS.

Lo curioso fue que, al entrar en el turno de tarde, el cocinero no pudo acceder a su puesto de trabajo porque La Kriba estaba cerrada. Inquiriéndole al dueño el por qué, éste contestó: “estás despedido desde hoy, cierro el bar”. Y el establecimiento ha quedado cerrado desde entonces por no tener cocinero, aunque el cartel que figura diga que está cerrado por vacaciones.

Ante todo lo ocurrido, el cocinero consultó inmediatamente con su sindicato, y, con el finiquito en la mano, se recalcularon todos los conceptos e irregularidades que se daban. La sorpresa fue que las anomalías de su situación laboral eran mayores de las que el trabajador pensaba:

– En primer lugar, en todas y cada una de las nóminas se le estaba pagando el salario correspondiente a las tablas salariales que indicaba el vencido convenio colectivo de 2014. Ni siquiera se pagaba en función al de 2016, que era hasta donde se contemplaba. Se actualizaron las cuantías al convenio de 2019, lo cual es de obligado cumplimiento para bares y restaurantes de La Rioja, y con carácter de aplicación desde enero. La diferencia económica que el empresario se estaba ahorrando en el pago a su trabajador era de 63,02 € al mes.

La misma triquiñuela se venía aplicando en la parte proporcional de las pagas extras prorrateadas, haciendo un total de 73,53 € que el empresario se ahorraba cada mes de pagar a su trabajador.

-Respecto a las vacaciones generadas y no disfrutadas, la fórmula seguía la misma línea. En la carta entregada se le abonaban 0 días cuando desde el inicio del contrato se habían generado en estos meses 10 días vacacionales. Otro pequeño ahorro que seguía llenando el bolsillo del empresario.

– Por otro lado, haciendo el recuento de horas semanales que superaban las 30, que cualquiera puede hacer según los horarios que hemos indicado más arriba, da la friolera de 117 horas extras impagadas hasta el momento.

-Si analizamos la carta del despido entregada, la causa que rompe la relación laboral figura como: despido objetivo por ineptitud, falta de adaptación y asistencia al trabajo. Lo curioso es que si atendemos a la actual normativa laboral vigente, el Estatuto de los Trabajadores, recoge para el despido objetivo cinco causas, de las cuales el empresario señaló tres, y todas de manera incorrecta, ya que el Estatuto detalla en sus artículos:

·52.a: Se podrá alegar ineptitud siempre y cuando se esté en periodo de prueba, cosa que se había superado hacía meses.

·52.b: Por falta de adaptación del trabajador a modificaciones técnicas (que nunca se dieron), el empresario deberá ofrecer al trabajador un curso dirigido a facilitar la adaptación a las modificaciones operadas. Cosa que tampoco se dio.

·52.d: Por faltas de asistencia al trabajo. El trabajador nunca faltó a su puesto de trabajo y aun así el Estatuto recoge unos porcentajes muy detallados que jamás se produjeron.

Con esta artimaña, el empresario se quería marcar otro gol y ahorrarse otro dinero a pagar, ya que con este tipo de despido habría que indemnizar con 20 días por año trabajado de manera proporcional al trabajador, en lugar de lo que es: un despido improcedente de manual, indemnizable con 33 días por año trabajado.

Pero las irregularidades contractuales no terminan ahí. Analizando el contrato salta a la vista el flagrante fraude en la contratación que se da, ya que el cocinero fue contratado con un contrato temporal, cuya causa de temporalidad era la eventualidad por circunstancias de la producción, algo imposible de darse cuando el trabajador ocupaba un puesto estructural, y más cuando había presente un ayudante de cocinero. Sin ningún lugar a dudas estamos ante un contrato en fraude de ley en toda regla.

Por último, llegó el momento de aplicar el Real Decreto-Ley 8/2019 en aplicación desde el 12 de mayo para el registro de la jornada. Cuando el cocinero solicitó empezar a registrar su jornada, al fichar en función del horario real, el empresario se opuso a que fichase más de 30 horas, impidiéndole así efectuar esta acción durante todo el tiempo que duró la relación laboral.

Analizados todos los aspectos, y detalladas todas las incorrecciones, desde CNT hemos tratado de resolver estas anomalías y dialogar con la parte empresarial, tratando así de alcanzar un punto de encuentro de manera amistosa y conciliadora. Pero la negativa tanto a encontrarnos, como a analizar siquiera los aspectos expuestos, han imposibilitado el diálogo. No podemos decir lo mismo de sus asesores, quienes en todo momento han mostrado una disponibilidad y apertura al entendimiento, reconociendo incluso que varias de las demandas del sindicato son correctas y que no hay lugar a discusión, pero su cliente se opone, da un no rotundo a todo y se niega a pagar ni un euro.

Pasaron dos semanas de varios intentos de comunicación con la empresa, resultando infructuosos, ya que sólo se pudo exponer nuestras reclamaciones ante su gestoría. Llegados a ese momento, debido a la impotencia de poder resolver el caso de manera dialogada, el pasado jueves 25 de julio este sindicato hizo su primera convocatoria de concentración ante las puertas de uno de los establecimientos de la empresa. Para sorpresa de CNT, el empresario se mostró dispuesto al diálogo, al contrario de lo que había transmitido su gestor. Por ese motivo, con la intención de solventar el conflicto de forma amigable, se paralizó el acto informativo parando el despliegue de pancartas, el reparto de octavillas informativas y la conexión de la megafonía.

Fue aquella la primera negociación directa con el dueño de la empresa, quien, atendiendo al material normativo que le fueron exponiendo los representantes del sindicato -Estatuto de los Trabajadores y convenio colectivo de bares y cafeterías de La Rioja de 2019-, fue comprendiendo los diferentes puntos de la reclamación de su antiguo empleado. Llegando a reconocer y a aceptar el pago de:

  • Nómina del último mes trabajado.
  • Actualización de todas las nóminas de 2019 en base al convenio vigente.
  • Reconocimiento de los días de vacaciones generados y no disfrutados desde el día que entró a trabajar.
  • Indemnización de 33 días por año trabajado ante el despido improcedente.

Fueron más de dos horas de diálogo productivo sin la más mínima discrepancia, hasta que llegó el momento de hablar del pago de las horas extraordinarias, momento en el que se invitó a dialogar sobre el tema al trabajador afectado. Aunque el sindicato trató de mediar entre el empresario y él, proponiendo un replanteamiento de las posturas de ambos, el empresario se cerró en banda al exponer que las horas extraordinarias que le pagaría serían cero y que no estaba dispuesto a moverse de ese punto. Ante este bloqueo no pudo ya ser encauzada ninguna negociación, porque este rechazo conllevó seguidamente al rechazo empresarial a pagar la cuantía de cualquier parte del resto de apartados.

Pese a todo, el sindicato mantuvo que se encontraba abierto a recibir nuevas propuestas, si bien hasta ahora no ha recibido ninguna.

El viernes 26, visto que la situación no avanzaba, el se decidió proseguir la campaña de negociación, convocando una nueva concentración, en la que esta vez sí hubo el correspondiente despliegue de pancartas, reparto de información al vecindario y transeúntes, y conexión de megafonía para la información del conflicto

Posteriormente como no se ha recibido ninguna nueva propuesta, se mantiene el plan de movilización, convocando manifestación el 1 de agosto, en defensa de los derechos de los/as trabajadores/as con la que solidarizarse con el trabajador despedido e impagado por la empresa Basurto Santiago Jesús.

La manifestación partirá del punto ubicado entre Avenida de la Paz y la calle Autonomía de La Rioja y recorrerá el barrio de Ballesteros informando del conflicto que se mantiene con esta empresa.

Aclaraciones de CNT Logroño sobre diferentes aspectos de este conflicto:

  1. La empresa alega que, si el sindicato prosigue en sus movilizaciones, pone en riesgo los puestos de trabajo del resto de trabajadores y la apertura de los establecimientos. Asimismo sostiene que, a causa de que el trabajador despedido reclamase sus derechos, un compañero suyo se ha quedado sin empleo. Queremos aclarar que, en el caso de que los empleados terminen en la calle, es la empresa la única responsable, como indica la normativa laboral, ya que con ella es con quien los trabajadores establecen una relación laboral y de quien reciben un sueldo. Queremos recordar a estos/as trabajadores/as que, si se quedasen sin sus trabajos por cualquier motivo que alegue en la empresa, ésta se encuentra en la obligación de indemnizarles y siempre podrán recurrir al sindicato para consultar dudas, asesoramiento y/o recibir apoyo.
  2. Esta campaña iniciada por CNT Logroño, nada tiene ni pretende en contra del veganismo, sino al contrario, como puede verse en nuestra trayectoria. Durante más de diez años CNT en todas y cada una de sus comidas populares, para más de 150 comensales en la mayoría de las veces, siempre y absolutamente siempre el menú ha sido 100% vegano. Entre nuestra militancia, e incluso entre nuestros cargos de responsabilidad que componen los/as secretario/as, es de sobra conocida la presencia de personas que renuncian a todo consumo y explotación animal. Recordamos también que durante más de 4 años, cada sábado de manera incombustible, este sindicato promovió un comedor vegano, en las instalaciones de su salón de actos, concurriendo a comer centenares de personas que así lo pueden atestiguar (mírese nuestro historial de Facebook, por ejemplo). Finalizamos señalando que, en pos de dar a conocer este modo ético de vida respetuoso con el resto de animales, hace escasas semanas, el sábado 18 de mayo, CNT Logroño organizó en su sede una conferencia con posterior debate sobre los orígenes del antiespecismo y veganismo en el Estado Español. Trayendo para ello a uno de los impulsores de este movimiento, uno de quienes iniciaron esta lucha y difusión allá por el año 1989.

Con todo esto esperamos que quede de manifiesto que nada tenemos contra el veganismo, pero sí con la empresa que no respete los derechos de sus trabajadores, ya sea un establecimiento de comida tradicional, asiática, vegana, multinacional o de barrio. Los derechos son algo conquistado, y no podemos permitir que se pisoteen de cualquier manera.

QUEDAMOS POR TANTO A LA ESPERA DE RECIBIR NOTICIAS DE LA EMPRESA O A LA VISTA DE VERNOS TOD@S EN LA MANIFESTACIÓN EL PRÓXIMO JUEVES 1.

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