- Dos golpes de calor en una semana mientras la empresa mantiene el trabajo en la calle bajo avisos de hasta 44 ºC
- Los trabajadores denuncian que las medidas adoptadas por la empresa son insuficientes y solicitan la intervención de la Inspección de Trabajo para evitar que vuelva a producirse un episodio grave durante las próximas olas de calor.
Los trabajadores del servicio comercial Door to Door de DIGI en Sevilla hacen un llamamiento urgente a los medios de comunicación, a la Inspección de Trabajo y a las administraciones públicas para denunciar la grave situación que atraviesa la plantilla durante las sucesivas olas de calor que afectan a la provincia.
La pasada semana, dos trabajadoras sufrieron golpes de calor mientras realizaban su jornada laboral recorriendo las calles de Sevilla y visitando domicilios. Una de ellas tuvo que ser atendida en un centro sanitario debido a la gravedad de los síntomas. Para los trabajadores, estos hechos evidencian que el riesgo derivado de las temperaturas extremas ya se ha materializado y que las medidas preventivas implantadas por la empresa no están siendo suficientes para proteger la salud de la plantilla.
La prevención no puede llegar cuando ya es demasiado tarde
La preocupación aumenta tras conocerse que esta misma semana la Junta de Andalucía ha confirmado el fallecimiento de un trabajador de 48 años en Sevilla como consecuencia de un golpe de calor, convirtiéndose en la tercera víctima mortal por esta causa en la provincia durante el presente verano. Los comerciales consideran que esta tragedia demuestra que la exposición prolongada a temperaturas extremas puede tener consecuencias fatales y que ninguna empresa debería minusvalorar este riesgo.
Pese a ello, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) vuelve a activar avisos por altas temperaturas con previsiones de hasta 44 ºC en Sevilla, mientras los comerciales continúan desarrollando su actividad en la vía pública durante las horas de mayor exposición al calor.
Los trabajadores denuncian que la única medida adoptada por DIGI ha consistido en retrasar el inicio de la jornada de las 16:00 a las 17:30 horas. Sin embargo, la pasada semana la plantilla continuó realizando visitas comerciales alrededor de las 19:00 horas con temperaturas cercanas a los 44 ºC, una situación que consideran incompatible con una protección eficaz frente al calor extremo.
La legislación española en materia de prevención de riesgos laborales fue reforzada en 2023 precisamente para proteger a quienes trabajan al aire libre frente a fenómenos meteorológicos adversos. El Real Decreto 486/1997, modificado por el Real Decreto-ley 4/2023, establece que, cuando existan avisos de nivel naranja o rojo por altas temperaturas emitidos por la AEMET, las empresas deben adaptar las condiciones de trabajo para eliminar o reducir el riesgo, modificando la organización de la jornada, limitando la exposición al calor y, cuando no sea posible garantizar la seguridad mediante otras medidas preventivas, suspendiendo aquellas tareas que puedan poner en peligro la salud de los trabajadores.
Los comerciales consideran que mantener la actividad comercial puerta a puerta bajo temperaturas extremas y limitar la prevención a un retraso de apenas hora y media en el inicio de la jornada no responde al nivel de protección que exige la normativa vigente, especialmente después de que ya se hayan producido dos golpes de calor durante la prestación del servicio.
¿A qué espera DIGI para actuar?
¿A que se produzca una desgracia irreparable? Los trabajadores afirman que no quieren convertirse en la próxima noticia y recuerdan que detrás de cada comercial hay una familia que espera su regreso a casa al finalizar la jornada.
La prevención de riesgos laborales no puede convertirse en un mero trámite administrativo ni quedar supeditada a objetivos comerciales. Ninguna venta, ninguna campaña y ningún resultado empresarial pueden estar por encima de la vida y la salud de quienes cada día desarrollan su trabajo en la calle.
Por todo ello, la plantilla ha solicitado la intervención de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social para que compruebe si las medidas implantadas por la empresa cumplen con las obligaciones establecidas en la legislación vigente y garanticen de forma efectiva la protección de los trabajadores frente al calor extremo.
Ninguna venta, ninguna campaña y ningún resultado empresarial pueden estar por encima de la vida y la salud de quienes cada día desarrollan su trabajo en la calle
Asimismo, hacen un llamamiento a los medios de comunicación para que den visibilidad a una realidad que afecta cada verano a cientos de trabajadores que desempeñan su labor al aire libre y que, en demasiadas ocasiones, continúan expuestos a temperaturas extremas sin medidas preventivas suficientes.
«No queremos ser el próximo trabajador que pierda la vida por culpa del calor. Solo pedimos poder volver a casa sanos al terminar nuestra jornada. La prevención no puede llegar cuando ya es demasiado tarde.”

