- ¿Quién hizo funcionar la ciudad?
- ¿Cómo se pone en marcha una colectividad?
- ¿Cómo se organizó el trabajo?
- ¿Cómo se organizó el reparto de alimentos?
- ¿Cómo funcionó la Sanidad?
- ¿Cómo se transformó la educación?
¿Quién hizo funcionar la ciudad?

Comedor popular en el Hotel Ritz, Barcelona, 1936. Archivo fotográfico de la CNT (foto 1619)
En julio de 1936, personas trabajadoras y sindicatos se hicieron cargo de servicios esenciales para asegurar la vida cotidiana en Barcelona.
Edificios de lujo como el Hotel Ritz se transformaron en comedores, organizados por el pueblo para dar de comer al pueblo. Lo importante no fue solo ocupar espacios: fue organizarlos, abastecerlos y hacerlos funcionar.
Un hotel de lujo exclusivo para la élite se convirtió en un comedor popular. Lo importante no fue el edificio. Fue la organización.
«No expropiamos por expropiar; expropiamos para reconstruir.»
— Diego Abad de Santillán
¿Cómo se pone en marcha una colectividad?

Sellos utilizados en la colectividad de Membrilla (Ciudad Real)
Cuando desaparecieron los antiguos propietarios, hubo que decidir cómo organizar la producción y la vida cotidiana.
Lejos de la improvisación, muchas colectividades siguieron un esquema similar: inventariar los recursos disponibles, elegir un consejo y crear comisiones para coordinar el trabajo, el abastecimiento y los servicios.
No surgió de la nada. Durante años, el movimiento libertario había debatido cómo podía organizarse una sociedad basada en la cooperación y la gestión directa.
«Se creó una fábrica de Alpargatas, que cubría las necesidades de todos los colectivistas. Un taller de Zapatería, unos Calderines para la extracción de alcohol vínico, una Almazara para la extracción del aceite de oliva, un Depósito-Almacén, un taller para la construcción y reparación de carros, un taller mecánico, una Fábrica de Harinas y un Matadero Industrial»
—Juan Caba Guijarro
¿Quieres saber más sobre la colectividad de Membrilla?
«Se inauguró una Escuela de Artes y Oficios, donde se impartían música, cerámica, mecánica, enología, electricidad y secretariado de colectivismo»
Aprendizajes de un pueblo organizado, 90 años después: Membrilla (Ciudad Real)
¿Cómo se organizó el trabajo?

Grupo de mujeres cargando carbón en La Felguera (Asturias) durante la Revolución social de 1936. El trabajo cotidiano —en la industria, el campo o el abastecimiento— fue reorganizado colectivamente para mantener en funcionamiento la vida económica. Archivo fotográfico de la CNT (foto 1620)
Poner en marcha una colectividad era solo el comienzo.
Después había que seguir extrayendo carbón, fabricar, transportar, cultivar y abastecer a la población.
Para hacerlo, los trabajadores se organizaron en grupos según los distintos oficios. Cada grupo elegía delegados para coordinar las tareas y responder ante la asamblea, donde se tomaban las decisiones más importantes.
La revolución no eliminó la organización del trabajo.
«La revolución se manifestó sobre todo por la capacidad creadora de los trabajadores.»
— Gaston Leval, Colectividades libertarias en España
¿Cómo se organizó el reparto de alimentos?

Grupo de personas adquiriendo anchoas directamente de los vapores pesqueros en El Arenal (Bilbao). La anotación original de la fotografía indica que así «evitaban ser explotados por los intermediarios». Archivo fotográfico de la CNT (foto 1629).
Producir no era suficiente.
Los alimentos debían llegar a la población de forma rápida, organizada y al alcance de todos.
En muchos lugares, sindicatos, cooperativas y colectividades impulsaron nuevas formas de distribución para reducir costes y evitar la especulación. En Bilbao, por ejemplo, los vecinos podían adquirir directamente las anchoas descargadas por los barcos pesqueros, prescindiendo de intermediarios.
No se trataba solo de producir más. También de repartir mejor.
«No basta con hacer la revolución; hay que organizar la vida nueva.»
— Lucía Sánchez Saornil
¿Cómo funcionó la Sanidad?

Sala del Hospital General de Cataluña durante la Revolución social de 1936. La reorganización de la asistencia sanitaria fue uno de los mayores esfuerzos colectivos desarrollados en la retaguardia. Archivo fotográfico de la CNT (foto 172).
La revolución no solo transformó el trabajo o la producción.
También reorganizó servicios esenciales como la sanidad gratuita.
Hospitales, dispensarios y centros de atención pasaron a coordinarse para ampliar la asistencia médica y hacerla más accesible a la población. Personal médico, de enfermería, sanitario y auxiliar colaboró para mantener en funcionamiento un sistema de salud sometido a una enorme presión. Aquellos años también vieron importantes avances en salud pública y derechos reproductivos, como la regulación de la interrupción voluntaria del embarazo en Cataluña en 1936.
Cuidar de una sociedad también era una forma de construirla.
«Nuestro deber era llevar la medicina allí donde nunca había llegado.»
— Federica Montseny
¿Cómo se transformó la educación?

Grupo de niños y niñas (sí, sí, niñas y niños sin segregar en 1937) haciendo gimnasia en un patio durante la Revolución social. Archivo fotográfico de la CNT (foto 1683).
La transformación social no se limitó al trabajo o los servicios públicos. También alcanzó la educación.
Durante la Revolución de 1936 se impulsaron escuelas, guarderías, bibliotecas y espacios educativos inspirados en una enseñanza racionalista, laica, científica y orientada al desarrollo integral de la infancia.
Educar no significaba solo transmitir conocimientos, sino formar personas libres, críticas y capaces de participar activamente en la sociedad.
La educación también formó parte de la transformación social.
«La revolución exige capacidad creadora.»
— Mujeres Libres

