Acercándonos al Kurdistán y el Confederalismo Democrático

Mucho se está oyendo en los medios sobre Rojava, el Kurdistán y el Confederalismo Democrático. Para conocer de primera mano cuánto hay de verdad en lo que nos cuentan, hemos preguntado al compañero Chabier Alegre, de CNT Teruel, que ha viajado junto a la Brigada 19 de Julio a las montañas de Qandil para apoyar el proyecto de escudos humanos dentro de la cordillera, con el fin de disuadir a la aviación turca de bombardear la población.

Mapa del Kurdistán

Qandil: La protección de la montaña

Una máxima kurda dice que «No hay más amigas que las montañas». Qandil, la cordillera que ejerce de frontera natural entre Turquía, Irán e Iraq, llamada Zona de Defensa Medya por el Movimiento de Liberación Kurdo, sirve como referente para las distintas luchas por la democracia, libertad e igualdad en las cuatro partes del Kurdistán, y ha servido de cobijo y defensa para las distintas rebeliones contra los Estados que han tratado de exterminarlas. «Mientras las montañas sigan de su lado, su lucha continuará». Uniéndose a la campaña de escudos humanos, la Brigada 19 de Julio exige una zona de exclusión aérea para todo el Kurdistán del Sur, así como el cumplimiento de la legislación internacional y con ella la completa retirada del ejército turco de todo territorio más allá de sus fronteras.
«Qandil es un sitio muy desconocido para la mayor parte de compañeras que seguimos la revolución en Rojava desde occidente -comenta el compañero Chabier-, pero hay que tener claro que el movimiento por la liberación del Kurdistán lleva haciendo la revolución durante 40 años aunque ahora se hayan dado a conocer.» Podríamos decir que Rojava (Kurdistán sirio) es la cara visible de la revolución, pero Qandil es un órgano vital en la articulación del movimiento por la liberación del Kurdistán. En las montañas se encuentra el centro de operaciones del PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán). En ellas se han redactado y debatido muchas de las líneas políticas que luego se han puesto en práctica en Rojava. Y no sólo en Rojava, también en Bakur (Kurdistán turco) se puso en práctica el Confederalismo Democrático tras una serie de revueltas en 2015 y 2016, pero la represión por parte del Estado turco cortó de raíz cualquier posibilidad de autonomía en Turquía, dejando un balance desolador con cientos de pueblos destruidos por completo, blindados en las calles, gente forzada a marchar de sus casas y de sus pueblos, asesinatos y represión.

Chabier en Makhmur

«En Qandil -cuenta Chabier- pudimos convivir y compartir experiencias con el movimiento de jóvenes de Bashur (Kurdistán iraquí) “Gencanî Wilatparêz” y participar en distintos actos. El acto más notable en el que participamos fue el del 14 de julio, fecha en la que se conmemoraba el 36 aniversario de la resistencia que los presos kurdos iniciaron en 1982 con una serie de huelgas de hambre en Amed (Bakur). También tuvimos la oportunidad de reunirnos con las coordinadoras del Movimiento de Mujeres, con las que disfrutamos de una conversación muy enriquecedora y formativa.»
Qandil tiene autonomía gracias a que es una zona muy montañosa y es donde más fuerza tienen las guerrillas del PKK, pero en otros puntos de Bashur también podemos encontrar distintas organizaciones del movimiento y una gran simpatía popular.

Conociendo de cerca el confederalismo democrático

La siguiente etapa del viaje, Makhmur, en Bashur, es un campo de refugiados que podríamos catalogar como población, ya que es un asentamiento con 20 años de historia donde actualmente habitan unas 12.000 personas, mayoritariamente gente de Bakur que ha tenido que huir de la represión del Estado turco. Como anécdota, se hizo entrega de la bandera del Consejo de Aragón a su representante diplomático como una forma de compartir dos experiencias revolucionarias muy similares pero con un espacio temporal de más de medio siglo.

Entrega de la bandera del Consejo de Aragón

Makhmur es un ejemplo de cómo funciona un pueblo a través del Confederalismo Democrático. En una semana, el compañero pudo conocer de primera mano el funcionamiento del sistema de comunas, una forma de democracia radical basado en el municipalismo libertario de Murray Bookchin. «Pudimos compartir diversas conversaciones sobre anarquismo o comunismo aunque en raras ocasiones encontré un posicionamiento claro, declarándose en la mayor parte de las veces como socialistas, pero sobre todo como Apoistas, siguiendo las ideas de Apo que es como se llama cariñosamente a Abdullah Ocalan. En el Kurdistán han hecho sus propios análisis, han revisado distintos autores socialistas y libertarios y han marcado su propia línea a seguir para hacer la revolución en oriente próximo, pero a pesar de esta indefinición, desde mi punto de vista, podemos hablar abiertamente de un proceso revolucionario muy influenciado por las ideas libertarias y un proyecto al margen de los Estado-Nación».
Las cuestiones que afectan al pueblo se debaten en las comunas y van subiendo a asambleas de barrio y distrito a través de representantes elegidos por las asambleas, hasta llegar a la Asamblea del Pueblo. Además existen otras dos asambleas principales: la de la Mujer y la de los Jóvenes. Cada asamblea o comuna tiene sus comités y comisiones, siendo los de educación y salud los más importantes, y trabajan de forma coordinada.

«Este tipo de autoridad o administración puede ser llamada administración política no estatal o democracia sin Estado. Los procesos de toma de decisión democráticos no deben ser confundidos con los procesos conocidos de la administración pública. Los Estados sólo administran mientras que las democracias gobiernan. Los Estados están fundados en el poder, las democracias están basadas en el consenso colectivo. El mandato en el Estado está determinado por decreto, aunque puede en parte ser legitimado a través de elecciones. Las democracias usan elecciones directas. El Estado usa la coerción como medio legítimo. Las democracias se apoyan sobre la participación voluntaria.
El Confederalismo Democrático está abierto a otros grupos y facciones políticas. Es flexible, multi-cultural, anti-monopólico, y orientado hacia el consenso. La ecología y el feminismo son pilares centrales.
En el marco de este tipo de auto-administración, una economía alternativa se vuelve algo necesario, lo que incrementa los recursos de la sociedad en lugar de explotarlos y así hace justicia a las múltiples necesidades de la sociedad».
Abdullah Öcalan, “Confederalismo Democrático”

Makhmur

La Asamblea del Pueblo (Meclisa Gel) es uno de los pilares del Confederalismo Democrático en Makhmur: está formada por 131 personas, tiene 31 representantes y 2 copresidentes (hevserok), un hombre y una mujer. En ella participan un 60% de representantes del pueblo, elegidos a través de las comunas de barrio y de distrito, y un 40% de representantes de las instituciones, como los comités de la asamblea del pueblo, de mujeres y de jóvenes.
Las decisiones se toman por consenso, o bien, por mayoría cualificada (3 de cada 4). Antes de reunirse la Asamblea escriben previamente propuestas que se pueden modificar, y también redactar de nuevo, desde los grupos de base, las comunas. De esta forma se promueve la participación de todo el pueblo.
La Asamblea del Pueblo tiene distintos comités: salud, educación, cultura, comunicación, ecología, social, diplomacia, economía y ayuntamiento, entendido éste como un centro de gestión de los espacios comunes, como la luz, el agua, etc., más que un centro desde donde tomar decisiones.

Organización

«También -concluye Chabier- visitamos un proyecto de cooperativas con un año de vida, pero con muchos problemas de funcionamiento debido al bloqueo al que está sumido Makhmur, aislado entre el Gobierno Regional del Kurdistán y el Gobierno de Iraq, y alejado de otros puntos fuertes en la revolución como Rojava o Qandil».
El Gobierno Regional del Kurdistán (KRG) es un territorio con una amplia autonomía dentro de Iraq, pero con un proyecto político muy alejado del movimiento de liberación del Kurdistán. El KRG está gobernado por el KDP, el partido kurdo de Masoud Barzani, que está firmando acuerdos con Turquía para comercializar el crudo que se extrae en el Kurdistán iraquí y es el responsable de realizar el bloqueo sobre las fronteras sirias para no dejar que entre ayuda internacional a Rojava. El proyecto que Barzani quiere para Bashur es el de un país en el cual su riqueza se base en el comercio de petróleo al estilo Emiratos Árabes o Qatar.

¿Reciben ayuda de algún Estado-Nación?

«Esa es la pregunta del millón -nos dice Chabier- Hay que hablar claramente y decir abiertamente que Estados Unidos ha apoyado a los kurdos de Rojava en su lucha contra el DAESH, aunque esta colaboración hay que leerla en clave militar y no en clave política». Cuando las YPG (Yekîneyên Parastina Gel o Unidades de Protección popular), las milicias kurdas en Siria, tomaron Raqqa, uno de los bastiones del DAESH en Siria, lo primero que hicieron fue desplegar una gran pancarta de Abdullah Ocalan en una de sus plazas, dejando claro que las YPG y las FDS (Fuerza Democráticas Sirias) nunca van a renunciar a su proyecto político para “oriente próximo”.
A principios de 2018, cuando Turquía lanzó la campaña contra Afrin, Estados Unidos se desentendió y se lavó las manos de cara a su aliado de la OTAN. «Está claro que de Estados Unidos no se puede esperar un apoyo claro hacia el “paradigma democrático” que están aplicando las YPG y las FDS en Siria. Buena muestra de ello es que Estados Unidos sigue teniendo en la lista de organizaciones terroristas internacionales al PKK, cuando no existe ningún motivo para que continúe en esa lista. Y hace tan solo unas semanas ofreció una recompensa por cualquier tipo de información sobre los cabecillas del PKK».
«Sobre la relación con el gobierno Sirio, podríamos hablar de una calma tensa». A lo largo de toda la guerra civil en Siria se han dado tanto enfrentamientos como alianzas entre las FDS y el ejército sirio, «durante el verano hubo diversas reuniones, se negoció, se llegaron a acuerdos con el fin de afrontar de la mejor forma posible la reconstrucción de Siria, ya que se empezaba a ver el final de la guerra, pero con la llegada del otoño el conflicto se ha reavivado. Hace unas semanas Turquía realizó unas cuantas operaciones con vehículos pesados en varios puntos de Rojava entre ellos Kobane y Gire Spi, donde hubo varias bajas y asesinaron a una niña de 12 años».
Sin duda, el Confederalismo Democrático se esboza como una herramienta fundamental para el entendimiento y la convivencia de los distintos grupos étnicos y religiosos que habitan en “oriente próximo”. Pese a que desde nuestra visión en occidente tendemos a simplificar y pensar sólo en la población musulmana, lo cierto es que hay una gran diversidad religiosa y étnica y se pueden encontrar conviviendo a cristianos siriacos, yazidíes, árabes, judíos, armenios, cristianos caldeos, kurdos etc. En este punto el Confederalismo Democrático tiene mucho que aportar ya que uno de sus principios es que todas las minorías tengan representación y sean escuchadas.

«Hay más de veinte Estados-Nación árabes que dividen a la comunidad árabe y dañan sus sociedades con guerras. Este es uno de los factores principales responsables para la alienación de los valores culturales y la aparente desesperación de la situación nacional árabe. Estos Estados-Nación no han sido capaces de formar una comunidad económica transnacional. Son la razón principal de la problemática situación de la nación árabe. Un nacionalismo tribal religiosamente motivado junto con una sociedad patriarcal sexista impregnan todas las áreas de la sociedad, resultando en un conservadurismo distintivo y una obediencia servil.
Nadie cree que los árabes podrían encontrar una solución nacional árabe a sus problemas internos y transnacionales. Sin embargo, la democratización y un acercamiento comunista podrían proveer una solución.»
Abdullah Öcalan

Makhmur

Mirando hacia el futuro

De los encuentros y negociaciones entre los representantes de las FDS y el Gobierno Sirio depende el futuro del proyecto, negociaciones en las que el Gobierno Sirio será duro y le costará dar concesiones. Está claro que el Estado turco no está nada cómodo con una autonomía kurda ni con el proyecto político que se está dando en Rojava, lindando con la frontera política de Turquía. Ésta fue la excusa usada por Erdogan para tomar Afrin mientras gran parte de la izquierda occidental miraba hacia otro lado. La campaña turca contra Afrin, continuó después contra Qandil y las amenazas siguen sobrevolando sobre distintos territorios liberados.
«Depende de nosotras no volver a darles la espalda nunca más y hacerles saber que estamos aquí utilizando una de nuestras mejores herramientas: la solidaridad internacionalista -nos recuerda Chabier-. Nuestro papel como revolucionarios aquí es aprender todo lo que podamos de los procesos de ahí, apoyar y difundir todo lo que podamos la revolución, ya no solo en Rojava, sino en cualquier punto donde se dé, ya sea en Bashur, Bakur, Rojhelat (Kurdistán iraní) y por qué no, en cualquier parte del mundo, como en Chiapas o como la lucha del pueblo mapuche.
Debemos apoyar y reforzar las plataformas locales en solidaridad con el pueblo kurdo y la revolución en Rojava, participar activamente en ellas y acudir a las convocatorias de solidaridad. La revolución en Rojava es una revolución global, porque de ella tenemos mucho que aprender, estemos donde estemos. Otra línea de actuación es hablar de esta revolución en nuestras organizaciones y sacarla de los grupos de apoyo. Hacer que nuestras organizaciones se posicionen y tengan su propia agenda de solidaridad con la Revolución en el Kurdistán»
.
Ahora por ejemplo, la CNT está promoviendo una campaña de solidaridad con el proyecto “Make Rojava Green Again” para dar soporte económico y difusión a la revolución ecológica en el norte de Siria. El compañero concluye: «Cosas como éstas suman mucho y nos hacen ser en parte partícipes de esa revolución.»

Cuenta de CNT para aportaciones
IBAN: ES25 3183 4800 5300 0121 9007
Arquia
Referencia: «Make Rojava Green Again» u otra similar
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