Imagen de la portada extraída del Diario Público
COMUNICADO DE CNT ANDALUCÍA, CANARIAS Y MURCIA
Lo sucedido en Ceuta no puede reducirse a una supuesta “crisis migratoria”. Es el resultado del sistema capitalista, en el que los Estados utilizan las fronteras, los pueblos y la vida de las personas trabajadoras como instrumentos de presión política.
El régimen de Mohamed VI permitió inicialmente que decenas de miles de jóvenes marroquíes avanzaran hacia Ceuta y solo intervino cuando consideró cumplidos sus objetivos. Marruecos vuelve así a utilizar la desesperación de la clase trabajadora, sometida a una situación de miseria y pobreza extrema, como arma diplomática, mientras reprime al pueblo saharaui y protege los intereses de su monarquía y sus élites.
Tampoco puede ignorarse el tablero imperialista. Donald Trump ha aprovechado inmediatamente la tragedia para hablar de “invasión”, alimentar el racismo y defender su política antiinmigratoria y de deportaciones. El Estado genocida de Israel ha aprovechado la situación en Ceuta para atacar al Gobierno español por sus posiciones ante el genocidio palestino y la guerra contra Irán.
Estados Unidos, Israel y Marruecos constituyen un eje responsable de desequilibrar el tablero político en función de sus intereses imperialistas y criminales, atacando y presionando a aquellos Estados que no se doblegan ante sus intereses y los del capital. Las tensiones provocadas por las relaciones con Argelia, el Sáhara Occidental y la negativa a utilizar Rota y Morón en la guerra contra Irán forman parte del contexto político que rodea esta tragedia.
Frente a ello, el Estado español responde con ejército, policía, devoluciones y barreras marítimas. Una vez más, es la clase trabajadora quien paga con su vida los intereses de este sistema, mientras se la culpabiliza de su propia situación para ocultar las estrategias imperialistas que la generan.
Las personas trabajadoras muertas en Ceuta no son invasoras. Son víctimas de la pobreza, la represión, las fronteras y los intereses de quienes gobiernan desde Rabat, Washington, Tel Aviv, Madrid y Bruselas; víctimas de los intereses del capitalismo y del imperialismo que le es inherente.
Desde CNT Andalucía, Canarias y Murcia trasladamos toda nuestra solidaridad y apoyo a las familias y seres queridos de las 67 personas fallecidas. Compartimos su dolor y exigimos que estas muertes no queden reducidas a una cifra ni sepultadas bajo el silencio institucional. Su memoria nos obliga a señalar a quienes convierten las fronteras y la miseria en herramientas de poder.
Exigimos además, el esclarecimiento de todas las muertes, el fin de las devoluciones en caliente, la derogación de la Ley de Extranjería, el cierre de los CIE y la apertura de vías legales y seguras. Exigimos también el cierre de las bases militares de Rota y Morón y el fin de la complicidad con la ocupación marroquí del Sáhara Occidental.
No elegimos entre unos Estados y otros. Nuestra posición es la de la clase trabajadora internacional frente a todos los gobiernos, ejércitos y capitales que convierten nuestras vidas en piezas de su tablero.
Frente al imperialismo, internacionalismo.
Frente al racismo, solidaridad de clase.
Frente a sus fronteras, organización y acción directa.
¡Ninguna persona es ilegal!
¡Las fronteras matan y los Estados son responsables!
¡Viva la lucha internacional de la clase trabajadora!
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