En este ya avanzado 2026 los trabajadores y trabajadoras del sector del metal de la provincia de Valladolid seguimos rigiéndonos por un agotado convenio colectivo que caducó con el fin del año anterior. Durante los años de vigencia de este convenio (2023-2025) la situación socioeconómica que vivimos y padecemos se ha tornado cada vez más inquietante, con una realidad en la que la clase trabajadora ha sufrido un aumento de la carestía de la vida desorbitado y que no tiene visos de parar (con datos de agosto la variación anual del IPC ha aumentado hasta un preocupante 4,3%).
Sin embargo, esta realidad no es igual para todos. Vemos como la prensa informa de ganancias cada vez mayores para el mundo empresarial. En el sector del Metal de la provincia de Valladolid el año pasado la creación de empresas aumentó considerablemente y la cuantía en subvenciones recibidas por parte de la Junta de Castilla y León ascendía a cifra millonarias.
Es en este contexto en el que se nos presenta la negociación del nuevo convenio colectivo. No fue hasta el mes de abril cuando se constituyó la mesa negociadora entre Vametal -la patronal del sector-, y la pareja de sindicatos negociadores CCOO-UGT. Desde entonces, según informan en sus webs, han mantenido una decena de reuniones con la patronal en las que no solo no ha habido avances para los trabajadores sino que la patronal ha planteado retrocesos mientras exhibía su actitud más chulesca.
De estos comunicados, se extrae la tabla reivindicativa defendida por los sindicatos negociadores, que creemos podría completarse con más propuestas, si bien las que se plantean nos parecen lógicas y adecuadas:
- Subidas salariales del 5% anual con cláusula de revisión según el IPC real.
- Jornada anual de 1728 horas (16 horas menos). Llevamos con 1744 horas desde 2010.
- Reconocimiento del tiempo del bocadillo como tiempo efectivo de trabajo.
- Desarrollo de medidas que garanticen el derecho a la desconexión digital.
- Actualización y mejora de pluses (nocturnidad, festivos, peligrosidad, desplazamientos), así como adecuación de las pagas extraordinarias.
- Ampliación y mejora de permisos y licencias, la protección en caso de enfermedad o cuidados familiares y adaptación del convenio a la normativa vigente en igualdad, conciliación y violencia de género.
- Propuestas sobre condiciones de desplazamiento y dietas, regulación de las guardias, formación como tiempo efectivo de trabajo, y refuerzo de políticas de igualdad, salud laboral y medio ambiente.
- Regular de forma más estricta el uso de ETTs.
Por parte de Vametal nos encontramos con las siguientes perlas encaminadas a empeorar las condiciones relativas a los siguientes aspectos:
- Antigüedad: eliminación de nuevos quinquenios y transformación de los existentes en un complemento personal consolidado.
- Incapacidad temporal (IT): modificación del actual sistema de complementos económicos durante las situaciones de baja médica, incorporando nuevos requisitos para su percepción y cambios en las coberturas actualmente existentes.
- Ceses y preavisos: modificación de los plazos actuales para determinados supuestos de extinción voluntaria de la relación laboral.
- Contratación: regulación de los contratos por circunstancias de la producción, contratos de sustitución y contratos fijos discontinuos, incluyendo cuestiones sobre llamamientos, preavisos y contratación a tiempo parcial.
La actitud de la patronal va acorde a los nuevos tiempos, en los que sus valedores de la derecha y ultraderecha han perdido todo complejo y decoro. Así, amparados en el actual ambiente político y mediático, plantean un escenario de pérdida de salario y derechos sin ninguna vergüenza: “son lentejas y si no nos gusta a jodernos”.
Después de una decena de reuniones y de la reunión en el SERLA el 10 de agosto, las negociaciones están bloqueadas y los sindicatos negociadores se plantean realizar movilizaciones comenzando por una concentración el lunes 31 de agosto a las 12:00h. Aquí hay algo que a los trabajadores de la CNT nos choca… ¿a quién va destinada esta convocatoria? Obviamente en ese horario no va destinada al conjunto de trabajadores afectados por el convenio, ni siquiera a sus propios afiliados, es una convocatoria pensada para los delegados liberados de CCOO y UGT.
Por otro lado, si bien estos sindicatos han colgado comunicados en sus webs, la difusión de información en los centros de trabajo suponemos que, en el mejor de los casos, estará siendo escasa. Sin embargo, lo que estamos constatando en infinidad de empresas, algunas de ellas de gran tamaño, es que la información es nula. Lo compartido por trabajadores de unas y otras empresas cuando nos preguntamos unos a otros es que el ambiente es de total desinformación.
Y llegados a este punto tenemos que lanzar la siguiente pregunta: ¿cómo piensan CCOO y UGT movilizar a los trabajadores del sector o incluso llamar a una jornada de huelga cuando han mantenido las negociaciones con una estrategia de comunicación bajo mínimos? ¿Realmente se plantean una lucha seria o solo les interesa un paripé para justificar sus puestos como representantes de la negociación colectiva?
La realidad es que la falta de participación en el día a día sindical por parte de la base trabajadora, se traduce en la desmovilización. La estructura de elecciones sindicales y comités de empresa, es decir de delegación absoluta, aparte de ser un imán para intereses particulares de algunos delegados sin ética o para topos de las empresas, aleja a los trabajadores de la participación, de la responsabilidad, de la lucha colectiva, de tal manera que el trabajador acaba desmovilizado, aislado y mirando únicamente por “lo suyo”. Se pierde la cultura obrera. y llegado el momento de necesitar la fuerza colectiva, el resultado es la falta de músculo.
Somos conscientes también de que hay compañeros en estos sindicatos que son activos y luchadores. Pero se hace necesario un sindicalismo de base, asambleario y participativo. Con sus delegados, claro está, pero como portadores y defensores de las decisiones de las asambleas y no como ejecutivas que hacen y deshacen a su antojo, sin informar, con opacidad, y que desaparecen como el Guadiana para aparecer sólo cuando hay elecciones sindicales.
Apelamos también a la responsabilidad de los trabajadores. El sindicalismo de servicios no cambia nada, solo sirve para que te peleen migajas individuales. No es más útil que hacerse de un“Legalitas”. Nos guste o no, las defensa y mejora de nuestras condiciones laborales y de clase dependen del esfuerzo que pongamos todos en la organización y movilización colectivas, y así nos lo ha demostrado la Historia una y otra vez.
A pesar de las diferencias entre modelos sindicales la CNT estará apoyando las movilizaciones que surjan, pues la unidad de los trabajadores es imprescindible para lograr avances, no sin reivindicar un sindicalismo de clase y combativo.
La entrada Convenio del Metal de Valladolid | Por una negociación con transparencia, asambleas y movilización apareció primero en CNT Valladolid.



