Despidos de ACNUR ¡Readmisión Ya!

DESPEDIDA TODA LA PLANTILLA DE ACNUR EN LOGROÑO SIN PREVIO AVISO

NO SOMOS NÚMEROS SOMOS TRABAJADORES/AS
¡READMISIÓN YA!

Toda la plantilla de ACNUR en Logroño hemos sido despedidos de manera fulminante y sin previo aviso.

Desde hace meses la salida de trabajadores de ACNUR ha sido una constante en progresión, hasta llegar a donde estamos: el desmantelamiento total de la delegación de ACNUR en toda La Rioja.

Ante esta amenaza, los captadores que aun quedábamos, el pasado septiembre decidimos protegernos y constituir una sección sindical de CNT, desde la que además poder denunciar los incumplimientos y negligencias que en esta empresa con apariencia de ONG se daban de manera cotidiana.

Nuestro primer paso fue denunciar una serie de irregularidades ante Inspección de Trabajo, quien afirmó rotundamente al coordinador de ACNUR, que efectivamente son una empresa. Entre estas denuncias se encontraba la inexistencia continuada del preaviso mínimo de nuestra jornada laboral, del día y la hora de la prestación de trabajo resultante de aquella, lo cual a los/as trabajadores/as nos ocasionaba un constate trastorno de cara a nuestra conciliación familiar y laboral. Por otro lado, aún hoy seguimos privados de la percepción de las dietas cuando los trabajadores, como consecuencia del desempeño de nuestro trabajo, nos hemos trasladado fuera de Logroño para la realización de nuestro trabajo de captación. A esto se suma la total ausencia de preaviso a la plantilla cuando estos cambian su lugar de destino. Vamos, que hemos tenido que estar disponibles al 100% en cuerpo y agenda para ACNUR, para que luego ¡zas! patada y a la calle.

Seguidamente y tras el pertinente asesoramiento jurídico sindical, en nuestros contratos se detectaron dos irregularidades:

Estamos trabajando bajo una cláusula abusiva que nos condena a generar un rendimiento impuesto unilateralmente por la ONG-empresa.

Los socios captados durante un mes, que posteriormente por su cuenta optan por darse de baja en ACNUR, somos los captores quienes tenemos que asumirlos, obligándonos a recuperar esa cantidad que se suma a la cuota de captación mensual (ya de por sí abusiva) como una penalización. A pesar de solicitárselo de manera reiterada, ACNUR no ofrece ni verifica información que demuestre que realmente dichos socios se han dado de baja, por lo cual podríamos estar ante un abuso por parte de ACNUR.

Para tratar resolver todo esto se citó a ACNUR a un acto de conciliación el pasado octubre, pero ACNUR no aceptó ningún tipo de propuesta, con lo que el caso se ha trasladado a los juzgados, donde se está a esperas de juicio.

Para rematarlo todo, estando 2018 a punto de finalizar, ACNUR se abstuvo de asignarnos nuestras vacaciones, esperando que venciese el año y de esta manera ahorrase el disfrute de nuestro derecho generado. Tras las respectivas comunicaciones sindicales vía burofax, finalmente la empresa ha recapacitado y hemos podido disfrutar de nuestros días de vacaciones de 2018.

Ante todo este panorama agotador por hacer respetar nuestros derechos, el pasado viernes de manera unilateral y sin previa comunicación, ACNUR nos envía a toda la plantilla y al sindicato CNT, al cual estamos afiliados/as, nuestra carta de despido. Vulnerando abiertamente en la misma la falta de preaviso de 15 días, alegando que se trata de un despido objetivo, y asumiendo unos míseros 20 días de indemnización por año trabajado. Carretera y manta, encantados de haber trabajado contigo y hasta la vista.

En dicha notificación ACNUR alega que los resultados no han sido los esperados pese a haberse hecho todo tipo de intentos para subsanarlo, como impartir formación o la celebración de reuniones de todo tipo, cosa que desde aquí decimos que es TOTALMENTE MENTIRA. Los captadores, llevamos meses insistiendo en recibir formación, pero ACNUR ha hecho oídos sordos. Nuestro coordinador de zona actual apenas se ha dejado ver, mientras que el anterior, fue artífice de todo un entramado de irregularidades y presiones hacia los captadores que trabajábamos para ACNUR. Ante esta situación insostenible, finalmente ACNUR decidió sacar a este coordinador de su plantilla, sin hacer ningún esfuerzo por revertir todo el desastre ocasionado, y tirando para adelante como si nada.

Durante este tiempo los captadores “misteriosamente” iban presentando sus bajas voluntarias, hasta llegar a hoy: con un panorama totalmente desolador, descoordinado y descalabrado, en el que sus trabajadores nos vamos a la calle. Pretenden que nos quedemos con una mano delante y otra detrás. Pues no señores, no, como trabajadores tenemos una dignidad y no vamos a consentir ser nosotros/as quienes paguemos los platos rotos. Exigimos que ACNUR se retracte en su decisión, se organice correctamente y nos reincorpore a nuestros puestos de trabajo.

Muestra de esta descoordinación, es la falta de visión de aprovechar la campaña de Navidad para la captación, así que ante esto será el sindicato CNT quien aproveche las fechas y las calles para informar de lo que con ACNUR está sucediendo.

Pero sobre todo, lo que más nos duele es ver como a la ONG para la que pensábamos que estábamos trabajando, sólo y únicamente le interesan los números; ni sus trabajadores, ni la labor de concienciación sobre los refugiados. Mientras dice estar protegiendo unos derechos humanos, otros le dan completamente igual. A día de hoy nada para ACNUR es tan importante como sus beneficios, sus cuentas y su dinero, al más puro estilo de multinacional.

En Logroño a 20 de diciembre de 2018

Sección Sindical CNT Logroño en España con ACNUR

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