Lucha, memoria, rabia y disidencia

En 2026 el Bloque Crítico Transfeminista sale a la calle en un movimiento interseccional que no trata de igualarse a la norma, sino de romper moldes y patrones.

Se denuncian el aumento de agresiones, la dificultad de acceso en la sanidad pública a procedimientos de género, o el lavado de cara institucional del tour de rechazo a la homosexualidad del nuevo papa.

Como colectivos, hacen parte del Bloque Crítico Transfeminista de Valladolid: Camada Queer Castellana, Respuesta, Marabunta y CNT.

28 junio 2026
Plaza de Fuente Dorada
12.00 p.m.

Este es el manifiesto de la convocatoria:

Este 28 de junio volvemos a las calles en defensa de nuestra comunidad. Frente a aquel orgullo que se alinea con instituciones que perpetúan la desigualdad y la explotación estructurales, que utiliza nuestro movimiento para lavar su imagen y convertirla en un producto más del capitalismo: exigimos un orgullo crítico y por ello decidimos, un año más, no sumarnos a la convocatoria institucional.

Reivindicamos lo Queer como un movimiento político que va más allá de la etiqueta LGBT, un movimiento interseccional que no trata de igualarse a la norma, sino de romper moldes y patrones. Rechazamos los discursos homonacionalistas, que utilizan nuestra lucha como una herramienta de exclusión contra aquellas personas que no encajan en sus valores tradicionales de matrimonio y consumo. Alzamos la voz en recuerdo de les más precaries, les desahuciades y marginades de la sociedad. Salimos a la calle por todes les que no pueden hacerlo. El Orgullo Queer es transfeminista, antirracista, anticapacitista, antifascista, antiputófobo y anticapitalista. Es un Orgullo Crítico y no puede separarse de la lucha de clase.Desde el Bloque Crítico Transfeminista denunciamos:

  • El aumento de las agresiones contra personas del colectivo. En el último año el 54% de nuestra comunidad ha sufrido algún de acto de odio y el 22% ha sido víctima de agresiones físicas. No son episodios aislados, son experiencias repetidas que afectan, en mayor medida, a personas precarias, racializadas, migradas, locas y discas.
  • El auge de la ultraderecha y el retroceso en derechos y visibilidad del colectivo. La existencia de leyes no garantiza la mejora de las condiciones de vida de la comunidad Queer, y menos cuando éstas no se cumplen debidamente.
  • Exigimos una educación pública, laica, inclusiva y segura, con formación real y obligatoria en diversidad desde las primeras etapas y protocolos efectivos contra la queerfobia escolar. Y reivindicamos la necesidad de sensibilización en las aulas para que les niñes aprendan a tratar a los demás desde el respeto y la empatía.

Tampoco podemos dejar de nombrar y señalar a la iglesia católica, dada la expectación y gasto que ha ocasionado el tour del jefe de estado del Vaticano, el papa León XVI. Un tour que ha promovido, como siempre, su rechazo a la homosexualidad, considerándola una aberración y un PECADO. No podemos permitir el lavado de cara que políticos, ciertos medios de comunicación y artistas están realizando a una institución adoctrinadora que nos niega y destruye. No caigamos en eso.

Este año queremos hacer especial hincapié en la situación que estamos viviendo en nuestra ciudad respecto al acceso a procedimientos de género mediante los servicios de salud pública. Los procesos de hormonación se ven retrasados por el caos que supone solicitar la cita médica, derivando a las personas a distintos especialistas sin una respuesta directa y clara. Por otra parte, el tiempo de espera de las operaciones de afirmación de género, como las mastectomías, asciende a más de dos años y solo se realizan bajo el supuesto criterio de un comité de profesionales que deciden quien es lo “suficientemente trans” para acceder a dicho servicio, no sin antes imponer un tratamiento que exige a las personas pasar por un proceso de hormonación obligatoria y una evaluación psicológica que patologiza nuestra existencia.

Los protocolos establecidos no son efectivos y la falta de información por parte de les profesionales deriva en muchos prejuicios para les usuaries. Exigimos una validación social, política y médica para todas nuestras realidades, así como el respeto a la autonomía y libre decisión sobre nuestros cuerpos. No todas las personas queer necesitamos y queremos los mismos procedimientos y no se nos puede encajar en un mismo patrón.

Desde aquí animamos a todas las personas dentro y fuera del colectivo a organizarnos para combatir estas violencias. Os decimos alto y claro que no vamos a desaparecer, que no somos mercancía y que seguiremos alzando nuestra voz en respuesta a quienes intentan negar nuestra identidad propagando mensajes de discriminación y odio.

Porque el Orgullo no es una fiesta vacía ni una campaña de marketing con banderas arcoíris. Es lucha, es memoria, es rabia y es disidencia.

Una respuesta a “Lucha, memoria, rabia y disidencia”

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