Razones para la huelga del 29M en Intervención Social, Servicios Sociales y a la Comunidad

1. Para defenderte de los ataques que vives en tus condiciones de trabajo. No permitas más la precariedad

El sistema económico actual injusto, para perpetuarse, genera miseria y exclusión social. Por medio de diferentes herramientas, ha construido un gran negocio para un ingente número de empresas disfrazadas en muchos casos de asociaciones y fundaciones.

La intrusión de las empresas dentro de los servicios y recursos sociales no es otra cosa que la mercantilización de dichos servicios; reduciendo la calidad del sector, a través de generar el mayor beneficio (con subvenciones públicas) al mínimo coste de personal y con recursos precarios. Las consecuencias en la precarización de las condiciones de trabajo, seguramente también las has ido viviendo tú: trabajos temporales, despidos improcedentes, convenios (cuando existen) abusivos, aplicación de convenios que no corresponden, retribuciones que no coinciden con la clasificación profesional que tienes, sueldos ínfimos, ejecución de horas extras no retribuidas, masificación de tareas con consecuencias negativas para ti y para las personas que atiendes, llevándote trabajo a casa, etc. (seguro que se te ocurren muchas más). Sabemos que en este sector el chantaje emocional está a la orden del día, en cuanto al cierto grado de amistad hacia personas que ocupan cargos superiores a ti. En cuanto la empresa necesite reducir la plantilla, no se acordará en ningún momento de cómo te has dejado la piel currando, del trabajo que has realizado en casa sin que estuviera remunerado, de cómo has sufrido emocionalmente por vivenciar situaciones dramáticas… Eso sí, con una amigable sonrisa y diciéndote que no es nada personal, que es la crisis, que puedes contar con esas personas para lo que necesites. 

2. Para luchar contra los ataques a la atención de las personas con las que trabajamos dentro de la Intervención Social, los Servicios Sociales y a la Comunidad. No permitas la multiplicación de la exclusión social

¿Quién atenderá a las personas que utilizan los recursos sociales un día, 2, 3 ó 4 de huelga? La pregunta que deberías hacerte es ¿si no voy a la huelga no estaré asumiendo la aniquilación que hace el Capitalismo de los recursos sociales durante los 365 días del año? y ¿mi silencio no estará contribuyendo al aumento de la exclusión social? La lucha entre las empresas por el control de la intervención social, tiene dos «productos de oferta»: las condicionales laborales y la calidad del servicio, obligando a cumplir con una intervención meramente asistencialista. La destrucción de la intervención social empezó a producirse cuando las empresas tomaron el poder de este sector, seguidamente las Administraciones Públicas del Estado ya se han puesto manos a la obra para reducir y eliminar aquellos programas que económicamente no consideran viables, según sus intenciones. El ejemplo lo tienes en la cantidad de programas que se están eliminando en atención a drogodependencia (Comunidad Terapéutica El Batán, Instituto de Adicciones de Madrid Salud, etc), en los Centros Ocupacionales que se vienen cerrando (p. e. Magerit en Carabanchel), en los impagos a las asociaciones que gestionan programas y que despiden a trabajadoras y trabajadores, etc. Nos podemos preguntar dónde va la clase trabajadora, pero también debemos preguntarnos ¿Qué pasa con las personas atendidas? ¿Vamos a permitir su abandono?

3. Para defendernos como clase trabajadora de los ataques del capitalismo. Contra la esclavitud

El Gobierno lo ha tenido muy claro: reducción en la indemnización por despido de contratos indefinidos, ampliación de las causas del despido objetivo, desmantelamiento de los convenios colectivos, modificación unilateral de las condiciones de trabajo por parte de la empresa, mayor poder de las mutuas patronales, ampliación del contrato de aprendizaje, desregulación del contrato a tiempo parcial, mayores facilidades en los despidos, más contratos temporales… Y ya están apuntando a la siguiente reforma laboral: la ampliación de jornada laboral, la reducción de vacaciones y la bajada de sueldo. Ante tal contundente ataque nuestra respuesta tiene que ser de una contundencia aún mayor. Todas y todos necesitamos el dinero del jornal de un día de huelga, pero no asumir la huelga ese día, es pan para hoy y hambre para mañana, ya que no es una cuestión meramente simbólica, sino que supone una aportación a la lucha contra la nueva vuelta de tuerca que supone la actual reforma laboral, que hará que posiblemente mañana no tengas trabajo del que ausentarte. Nuestra mejor arma siempre debe ser la solidaridad, la unión, el apoyo mutuo y la acción directa. En un día de huelga no sólo luchas por tu gente, tu familia, tus amistades, tu vecindario, también luchas por las personas sin empleo (tú puedes ser el o la siguiente), luchas por las trabajadoras y trabajadores migrantes sin derechos que están sufriendo explotación, luchas por tus derechos como trabajador o trabajadora, contra las injusticias y las condiciones laborales que nos están imponiendo entes que sólo buscan su beneficio: la Banca, la Patronal, el Gobierno y el Estado, entre otros. Un día de huelga no sirve para quedarse en casa, no es un día de vacaciones, es un día de lucha donde la clase trabajadora participa día y noche en acciones informativas (piquetes), intentando influenciar sobre la necesidad de hacer la huelga al resto de trabajadores y trabajadoras, acudiendo a las manifestaciones que se convocan, haciendo desobediencia civil, boicot a la producción y al consumo. Pero tampoco es un solo día de lucha, sino una herramienta que ha de servir como punto de partida que permita tener el control de nuestras propias vidas, por eso la huelga no puede ser la anécdota de un día y debe ser indefinida. CNT convoca esta huelga contra los recortes, en la jornada previa a unos Presupuestos Generales del Estado en que se concretará un brutal ataque contra los servicios públicos y los derechos sociales. Queremos dar cobertura a quienes apuestan por una confrontación real y continuada, que devuelva las agresiones contra la clase trabajadora con el mismo grado de contundencia con el que las estamos recibiendo, junto a todas aquellas organizaciones obreras que compartan estos objetivos y rechacen la política de pacto y paz social. Para CNT el rechazo frontal con la política y el modelo sindical de las burocracias de CCOO y UGT y su descrédito en amplios sectores de la población, no deben convertirse en excusas contra la movilización y la lucha; sino en acicates para reforzarla desde otra forma de hacer sindicalismo.

Sección de Ramo de Servicios Sociales

http://fcs-villaverde.cnt.es

 

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