CNT se solidariza con el sector de pesca artesanal portuense

· El sindicato se solidariza con los trabajadores de este sector, explica sus reivindicaciones y solicita a las administraciones apoyo para esta actividad económica sostenible.

Desde la Sección de Trabajadores Portuarios de Cádiz del sindicato CNT queremos manifestar nuestro apoyo a los trabajadores de la pesca artesanal en El Puerto de Santa María. Desde hace demasiado tiempo, este colectivo padece la indiferencia más absoluta por parte de la población en general y de las distintas administraciones en particular.

Para entender su situación es preciso hacer un poco de historia. A partir de la llegada de los primeros “bous” a vela desde las costas levantinas que trajeron la técnica de arrastre, y con posterioridad la introducción de motores, la evolución del volumen de capturas y el tonelaje de las embarcaciones experimentaron un crecimiento espectacular. La actividad pesquera pasó de ser una economía de subsistencia meramente testimonial a una industria en expansión que ocupaba muchísima mano de obra tanto en la mar como en tierra. Recordamos la fábrica de conservas, los exportadores, los rederos, los carpinteros de ribera, el varadero, los hiladores, fabricas de hielo, efectos navales… El muelle pesquero era un hervidero de actividad que daba trabajo y sustento a muchos portuenses. La cofradía de pescadores agrupaba a los trabajadores del gremio con escuelas, asistencia medica, becas y una gran labor social.

A principios de los años 70 la flota de El Puerto contaba con más de 80 barcos pesqueros que faenaban desde el Golfo de Cádiz hasta las costas “el moro” y “allá abajo”. Por aquel entonces los pescadores artesanales seguían ahí, donde siempre, en la punta del muelle, sin amarre ni infraestructuras y sin amparo legal. Y vinieron las ayudas europeas para renovar la flota. Los armadores desguazaron sus barcos y se embarcaron en pesqueros más grandes, motores de gran potencia y artes de arrastre mayores. Toda esta potencia pesquera destinada y adaptada al caladero de Marruecos tuvo que venir a faenar al Golfo de Cádiz debido a los problemas de acuerdos con este país. Ocurrió lo evidente, nuestro caladero no tiene capacidad de regeneración para tanto barco de arrastre.

La consecuencia ha sido la situación que se padece hoy: la escasez de capturas y el alto gasto de combustible hacen insostenible mantener la actividad pesquera con este modelo. En la actualidad, la política pesquera comunitaria ha cambiado y apuesta por los orígenes; apuesta por un futuro donde alcanzar el equilibrio entre la sostenibilidad medioambiental y la actividad económico-social, promoviendo la explotación sostenible de los mares. Volver a la pesca artesanal. Poblaciones cercanas como Conil, Rota, Chipiona, Sanlucar, Sancti Petri… llevan con este modelo algunos años con muy buen resultado para la economía local. En cambio, en El Puerto de Santa María estos hombres continúan como hace décadas, olvidados, marginados y hasta mal vistos. Por su parte están dando los primeros pasos para cambiar esta situación: legalizarse, asociarse, unirse…, en definitiva salir del agujero donde estaban relegados. A pesar de las trabas que se les siguen presentando: la competencia ilegal, la falta de recursos y ayudas… pero sobre todo, el desinterés y olvido que han demostrado hacia ellos las administraciones (Ayuntamiento, Autoridad Portuaria, Consejería de Pesca…)

Estos marineros de El Puerto lo único que están pidiendo en la actualidad es un trato digno, un simple pantalán donde poder descargar sin riesgo sus capturas y poder amarrar sus botes sin que los destrocen los barcos de mayor tamaño; una chabola para guardar sus artes sin sufrir robos y sabotajes; un etiquetaje adecuado que diferencie en la lonja la pesca artesanal.

Desde la Sección de Trabajadores Portuarios de CNT hacemos un llamamiento a las administraciones para apoyar a este colectivo, que es una pieza clave en el desarrollo de la actividad económica sostenible en nuestra ciudad.

Desde la Sección de Trabajadores Portuarios de Cádiz del sindicato CNT queremos manifestar nuestro apoyo a los trabajadores de la pesca artesanal en El Puerto de Santa María. Desde hace demasiado tiempo, este colectivo padece la indiferencia más absoluta por parte de la población en general y de las distintas administraciones en particular.

Para entender su situación es preciso hacer un poco de historia. A partir de la llegada de los primeros “bous” a vela desde las costas levantinas que trajeron la técnica de arrastre, y con posterioridad la introducción de motores, la evolución del volumen de capturas y el tonelaje de las embarcaciones experimentaron un crecimiento espectacular. La actividad pesquera pasó de ser una economía de subsistencia meramente testimonial a una industria en expansión que ocupaba muchísima mano de obra tanto en la mar como en tierra. Recordamos la fábrica de conservas, los exportadores, los rederos, los carpinteros de ribera, el varadero, los hiladores, fabricas de hielo, efectos navales… El muelle pesquero era un hervidero de actividad que daba trabajo y sustento a muchos portuenses. La cofradía de pescadores agrupaba a los trabajadores del gremio con escuelas, asistencia medica, becas y una gran labor social.

A principios de los años 70 la flota de El Puerto contaba con más de 80 barcos pesqueros que faenaban desde el Golfo de Cádiz hasta las costas “el moro” y “allá abajo”. Por aquel entonces los pescadores artesanales seguían ahí, donde siempre, en la punta del muelle, sin amarre ni infraestructuras y sin amparo legal. Y vinieron las ayudas europeas para renovar la flota. Los armadores desguazaron sus barcos y se embarcaron en pesqueros más grandes, motores de gran potencia y artes de arrastre mayores. Toda esta potencia pesquera destinada y adaptada al caladero de Marruecos tuvo que venir a faenar al Golfo de Cádiz debido a los problemas de acuerdos con este país. Ocurrió lo evidente, nuestro caladero no tiene capacidad de regeneración para tanto barco de arrastre.

La consecuencia ha sido la situación que se padece hoy: la escasez de capturas y el alto gasto de combustible hacen insostenible mantener la actividad pesquera con este modelo. En la actualidad, la política pesquera comunitaria ha cambiado y apuesta por los orígenes; apuesta por un futuro donde alcanzar el equilibrio entre la sostenibilidad medioambiental y la actividad económico-social, promoviendo la explotación sostenible de los mares. Volver a la pesca artesanal. Poblaciones cercanas como Conil, Rota, Chipiona, Sanlucar, Sancti Petri… llevan con este modelo algunos años con muy buen resultado para la economía local. En cambio, en El Puerto de Santa María estos hombres continúan como hace décadas, olvidados, marginados y hasta mal vistos. Por su parte están dando los primeros pasos para cambiar esta situación: legalizarse, asociarse, unirse…, en definitiva salir del agujero donde estaban relegados. A pesar de las trabas que se les siguen presentando: la competencia ilegal, la falta de recursos y ayudas… pero sobre todo, el desinterés y olvido que han demostrado hacia ellos las administraciones (Ayuntamiento, Autoridad Portuaria, Consejería de Pesca…)

Estos marineros de El Puerto lo único que están pidiendo en la actualidad es un trato digno, un simple pantalán donde poder descargar sin riesgo sus capturas y poder amarrar sus botes sin que los destrocen los barcos de mayor tamaño; una chabola para guardar sus artes sin sufrir robos y sabotajes; un etiquetaje adecuado que diferencie en la lonja la pesca artesanal.

Desde la Sección de Trabajadores Portuarios de CNT hacemos un llamamiento a las administraciones para apoyar a este colectivo, que es una pieza clave en el desarrollo de la actividad económica sostenible en nuestra ciudad.

Sección de Trabajadores Portuarios de CNT

RSS
Follow by Email
WhatsApp